La eliminación de los subsidios a los combustibles en Ecuador ha reabierto un debate histórico sobre el papel de la economía en la gobernabilidad de un país. Este artículo analiza las implicaciones económicas y políticas de la medida, en un contexto caracterizado por precariedad laboral, migración masiva, desigualdad persistente y recesión económica. Se integran datos oficiales y perspectivas teóricas de autores como Stiglitz, Polanyi, Cardoso y Faletto para argumentar que, en escenarios de crisis, los subsidios pueden funcionar como un colchón de bienestar y una herramienta de estabilidad política, además de garantizar seguridad social y mitigar los impactos del sistema neoliberal.
En septiembre de 2025, el presidente del Ecuador, Daniel Noboa, decretó la eliminación de los subsidios al diésel. La medida, justificada como parte de una estrategia de ajuste fiscal, ha generado preocupación por sus efectos en la economía popular, ya que los combustibles son un insumo transversal en la cadena de valor de los productos de primera necesidad. Las repercusiones para la precarizada economía popular ecuatoriana pueden agudizar aún más las tensiones sociales, debilitando la gobernabilidad y deslegitimando al poder central. En suma, generando un escenario de inestabilidad en el marco general del Estado. El presente artículo toma datos del Banco Central del Ecuador [BCE], 2025; Fondo Monetario Internacional [FMI], 2025), Instituto Nacional de Estadísticas y Censos, Así como también de economistas , sociólogos y politólogos que analizan el impacto de los subsidios en economías precarizadas y baja institucionalidad.
Perspectivas teóricas sobre los subsidios
La teoría económica ofrece argumentos para comprender el rol de los subsidios energéticos
en contextos de crisis: Joseph Stiglitz (2002) advierte que, en países con débil protección social, los subsidios a la energía actúan como un colchón de bienestar, evitando choques inflacionarios que golpean a los más pobres. Por otra parte Karl Polanyi (1944) sostiene que los mercados desregulados generan exclusión social; bajo su enfoque, los subsidios son una protección social contra el mercado frente a la volatilidad internacional. Fernando Cardoso y Enzo Faletto (1970), desde la teoría de la dependencia, plantean que los subsidios permiten a los Estados latinoamericanos mitigar vulnerabilidades externas (como los precios internacionales del petróleo) y sostener la cohesión social.
En este contexto, los subsidios son deseables en contextos de desigualdad social y poca credibilidad institucional o baja legitimidad política. Pero sobre todo en economías precarias como las ecuatorianas.
Contexto socioeconómico
El mercado laboral ecuatoriano atraviesa una situación crítica: solo un tercio de la población económicamente activa cuenta con empleo adecuado. Según el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC, 2025), más del 61,9% de la fuerza laboral —más de 5,2 millones de personas— está desempleada o en condiciones de precariedad. Ecuador mantiene además uno de los índices de desigualdad más altos de la región, con un coeficiente de Gini de 0,459 (INEC, 2025). Paralelamente, el país vive una migración masiva:
en 2023 salieron más de 220 mil ecuatorianos, el 88% hacia Estados Unidos de manera irregular (Ministerio de Relaciones Exteriores, 2024; Organización Internacional para las Migraciones [OIM], 2024). Solo entre enero y agosto de 2025, se estima que más de 150 mil personas han migrado, con un aumento de familias completas y menores de edad (Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados [ACNUR], 2025).
Las proyecciones macroeconómicas son desalentadoras: la economía cerraría 2025 con una contracción de entre –1,5% y –2,0% del PIB (BCE, 2025; FMI, 2025; Comisión Económica para América Latina y el Caribe [CEPAL], 2025).
Estas cifras delatan una profunda crisis estructural, una creciente crisis económica y el ascenso de niveles de inseguridad y criminalidad nunca antes vistos en la historia republicana. En menos de una década de gobiernos neoliberales Ecuador es el segundo país más violento de América Latina. Superado únicamente por Haití.
Este escenario se complica aún más con el temor del encarecimiento masivo de los productos de primera necesidad. Que ponen en riesgo la seguridad alimentaria de millones de ecuatorianos sumidos en la extrema pobreza y delatan una gran crisis estructural y estructurada por las demandas del Fondo Monetario Internacional.
Impacto en la gobernabilidad
El diésel es un insumo clave para el transporte de productos agrícolas y manufacturados. Su encarecimiento afecta directamente al costo de los bienes de primera necesidad, impactando de manera más fuerte a los pequeños productores de la Sierra, cuya cadena de intermediación es más extensa.
El precedente más cercano de una tentativa de eliminar los subsidios fue octubre de 2019 en la administración del presidente Lenin Moreno, cuando al intentar retirar los subsidios al diésel y la gasolina provocó una de las protestas más intensas de la historia reciente del Ecuador (Martínez, 2020). Así, los efectos trascienden lo económico para convertirse en detonantes políticos y sociales. Sobre todo, contribuyen a generar escenarios de confrontación y tención social, debilitando las instituciones en cuanto a su credibilidad y legitimidad.
Este escenario se puede repetir con el Gobierno del Presidente Daniel Noboa, el cual parece ignorar las consecuencias económicas y políticas en una crisis latente. Marcadas por políticas económicas anti populares y obedientes al Fondo Monetario Internacional.
Desde esta perspectiva, la eliminación de subsidios a los combustibles en Ecuador, en un contexto de precariedad laboral, desigualdad, migración masiva y recesión, puede agravar la crisis social y política. Más allá de su costo fiscal, los subsidios constituyen una herramienta de estabilidad y de protección para los sectores más vulnerables. Como señalan Stiglitz, Polanyi y la tradición estructuralista latinoamericana, mantenerlos puede ser una medida pragmática en economías con débiles redes de protección social.
Por eso es importante preguntarnos ¿es una buena idea eliminar los subsidios en tiempos de crisis?
Sobre el autor: Shura Koniev Rosero es Doctor en Ciencias Políticas por la Universidad Complutense de Madrid. Es Docente e investigador.
Notas
1. Este artículo se elaboró a partir de fuentes secundarias oficiales (INEC, BCE, FMI,
ACNUR, OIM) y literatura académica reconocida.
2. La autoría corresponde al Ph.D. Shura Koniev Rosero, investigador en temas de
economía política y conflictos sociales.
Referencias
* ACNUR. (2025). Informe sobre movilidad humana en Ecuador 2025. Naciones
Unidas.
* Banco Central del Ecuador (BCE). (2025). Boletín de Cuentas Nacionales
Trimestrales. https://www.bce.fin.ec
* Cardoso, F. H., & Faletto, E. (1970). Dependencia y desarrollo en América Latina.
Siglo XXI.
* CEPAL. (2025). Balance preliminar de las economías de América Latina y el Caribe.
Naciones Unidas.
* Fondo Monetario Internacional (FMI). (2025). World Economic Outlook Database.
https://www.imf.org/en/Publications/WEO
* INEC. (2025). Encuesta Nacional de Empleo, Desempleo y Subempleo (ENEMDU).
https://www.ecuadorencifras.gob.ec
* Martínez, J. (2020). Protesta y represión en Ecuador: Octubre de 2019 en perspectiva
histórica. Revista Andina de Estudios Sociales, 12(3), 45–62.
* Ministerio de Relaciones Exteriores y Movilidad Humana. (2024). Informe anual
sobre migración ecuatoriana. Gobierno del Ecuador.
* Organización Internacional para las Migraciones (OIM). (2024). Tendencias
migratorias en Ecuador 2023–2024. Naciones Unidas.
* Polanyi, K. (1944). La gran transformación. Fondo de Cultura Económica.
* Stiglitz, J. (2002). Globalization and its discontents. W.W. Norton & Company

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