Ir al contenido principal

Rebeca Sánchez Montenegro: "En las Olimpiadas no solo se está haciendo deporte"

    

 

Un fantasma recorre el mundo…

        En época de olimpiadas es maravilloso poder disfrutar del potencial del cuerpo humano: la fuerza, la destreza, la disciplina, el movimiento, la técnica, saltos en el aire, piruetas con desenlaces perfectos, levantamientos admirables, en fin, la demostración de que el cuerpo desafía hasta lo que pareciera imposible. Y, desde luego, como quienes compiten son seres humanos, también nos transmiten la alegría inconmensurable del logro, de la medalla, la satisfacción de la victoria, y su revés: la derrota y la tristeza. La combinación de todo este arsenal de energía y emoción conmueve, impresiona, nos hace chinita la piel, nos hace gritar y, aunque no sepamos las reglas de los deportes de los que estamos siendo espectadoras/es, sentimos nuestra también la alegría y la decepción de cuando alguien que comparte algo de la tierrita de unx está involucrado.

      Pero yo no he venido aquí a hablar de los deportes, he venido aquí para escribir sobre los márgenes: de lo que pasa alrededor de la piscina, de la cancha y del coliseo. De las gimnastas alemanas que escogen un uniforme de cuerpo entero como grito en contra de la sexualización, días antes saltó también la noticia de las noruegas que fueron multadas por no jugar vóley en bikini. De Simone Biles que prefiere el segundo lugar y manejar la presión y la ansiedad de mejor forma, sin romper una sola raqueta como fue el caso del tenista Djokovic, o de esa fotografía conmovedora del medallista Tom Daley mientras teje en los graderíos cuestionando las masculinidades frágiles y ridículas por lo obsoletas que son. También para hablar de Neisi, Tamara, Angie que nos recuerdan que las mujeres sí podemos practicar la halterofilia y que la fuerza no solo es una característica del cuerpo masculino. De Carapaz que nos demuestra que los recortes a la inversión social del neoliberalismo afectan a todos los ámbitos de la vida. Del gesto de Raven Saunders de hacer una equis con sus brazos sobre su cabeza para indicar la intersección en la que se encuentran quienes están oprimidxs.


    He venido a escribir de los cuerpos, de cómo están atravesados por las injusticias que queremos desbaratar. He llegado hasta aquí para aplaudir a todxs quienes luchan cada día por desnaturalizar lo que se creía que era estático. Estamos politizando todas las instancias de la vida y eso también es revolucionario, es revolución feminista, es lucha contra el sexismo, contra el racismo. Cuando nos referimos a Neisi, no solo es la campeona, es la hija de la madre que salió su tierra a nuevos horizontes en busca de alivio frente a la violencia, la mujer racializada, la mujer de contextos empobrecidos cuya victoria también es una lección en contra de la xenofobia y del sexismo, basta recordar que la participación de las mujeres en la halterofilia dentro de los Juegos Olímpicos sucede desde principios de este siglo. Cuando vemos a Rebeca Andrade, no solo vemos a la segunda mejor gimnasta, vemos a la mujer negra, brasileña, de familia pobre. Y es que estas miradas no son de condescendencia, son de celebración a la resistencia que hoy toma como trinchera las Olimpiadas de Tokio. 

    Porque el tan solo hecho de que estemos discutiendo lo que pasa en los márgenes, visibiliza que hay problemáticas urgentes por las cuales luchar. Que sea un tema dentro de la opinión pública demuestra que nos están pesando las cadenas del statu quo, que estamos sometiendo todo a la crítica, porque las transformaciones deben ser integrales a todas las instancias de la vida. Politizar es desnaturalizar la opresión.

    ¡Grandes esas mujeres que han luchado por ser parte de este evento! Es un logro que no ha sido gratuito, recién para 2012 todas las naciones tuvieron al menos una mujer inscrita dentro de sus delegaciones. Son estas algunas de las razones por las cuales causa entre gracia, disgusto y mucha pena las comparaciones entre la victoria de Neisi y el grupo de mujeres feministas protestando contra el sexismo, afirmando que solo la primera representa a las mujeres, sin notar que todo es una lucha interconectada que ya va dando frutos.  

    Cuán grande es la lucha que hemos iniciado que lo cuestiona todo, lo politiza todo, que no tiene zapato que le calce, que se incomoda e incomoda a todxs. Esa ráfaga que empieza a transformar todos los rincones de la vida, ¡ya nadie, ni nada se salva! Es como una bomba que ha venido fabricándose por décadas, que guarda en sí misma toda la fuerza de quienes anhelaban construir mejores formas de habitar el mundo. Esa bomba estalló y ya no hay vuelta atrás, nuestra revolución empezó y este es solo el inicio.

 Por: Rebeca Sánchez Montenegro. 

_____________________________________________________

 Sobre la autora: Rebeca Sánchez Montenegro, feminista proletaria, parte de la Colectiva Las Matildes. Socióloga por la UCE y candidata a magíster en Estudios de la Cultura con mención en Género y Cultura por la UASB. Investigadora militante en temas de género a través de perspectivas interseccionales.



Comentarios

Entradas populares de este blog

Anthony Pozo Barrera: "El costo económico del gobierno de Daniel Noboa, la factura del populismo financiero"

  Prometió eficiencia y dejó déficit. Prometió modernidad y entregó improvisación. Prometió cuidar el futuro y comprometió el presente. Ecuador merece un liderazgo que cumpla lo que predica, y no que cobre por sus promesas incumplidas.   Resumen ejecutivo El presente documento analiza los costos económicos, políticos y morales de la administración de Daniel Noboa. A partir de fuentes oficiales y periodísticas, se estima que las pérdidas y gastos discrecionales superan los USD 3.700 millones, equivalentes al 2,5 % del PIB nacional. Las causas principales incluyen la crisis eléctrica de 2024, las importaciones energéticas, los contratos irregulares, las pérdidas del paro nacional de 2025 y la expansión de bonos con fines electorales. El texto argumenta que la gestión de Noboa representa una ruptura ética en el uso del presupuesto público, al convertir el gasto estatal en un instrumento de propaganda y control político más que en un vehículo de desarrollo. Un país conv...

Julio Echeverría: “Condicionamientos estructurales de la crisis actual de la democracia”

Desde la última década del siglo XX, pero más claramente en este primer cuarto del siglo XXI, estamos atestiguando el cierre de un ciclo político, el de la caída de la centralidad del Estado nación. La actual crisis de la democracia solamente puede ser entendida si partimos del reconocimiento de las alteraciones globales que han estado sufriendo los sistemas políticos y las economías nacionales, justamente a partir de la centralidad que asume este fenómeno. Si bien en los últimos años presenciamos la reaparición de tendencias nacionalistas que apuntan a regresar a las lógicas de los Estados y los mercados nacionales, la tendencia de fondo, aquella que marca la estructura de la economía y de su funcionamiento, es innegablemente de carácter global y es posible que se trate de una tendencia que no tenga retorno. Desde inicios de los setenta y ochenta del siglo pasado, con el advenimiento del llamado neoliberalismo, impulsado por Ronald Reagan en Estados Unidos, Margaret Thatcher en Re...

Eric Erazo: La corte constitucional dijo “Malvinas nunca más”

Aún recuerdo con claridad cuando el gobierno de Daniel Nobóa inició una serie de campañas de descrédito absoluto a la Corte Constitucional. Iniciando en su primer momento con un discurso dirigido a la Corte pretendiendo generar en el imaginario colectivo, la idea de que “La Corte Constitucional protege delincuentes” simplemente por el hecho de que la Corte declaró inconstitucionales a leyes propuestas de manera errada, por el mecanismo equivocado y sin justificación de fondo para su emisión. Luego a eso le agregaron la idea de que supuestamente son correistas cuando en realidad varios de ellos a lo largo de su trayectoria se han mostrado críticos con el ex presidente Rafaél Correa Delgado. Posterior a esa serie de acusaciones, las leyes de Noboa pretendieron imponer un control político totalmente a la Corte Constitucional que personalmente me alarmó al punto que escribí “En defensa de la Corte Constitucional” donde pretendí exponer argumentos para evidenciar la importancia del rol de l...