Ir al contenido principal

John Piedrahita: "Sube el precio de la comida, baja la calidad de vida"

 

El encarecimiento de la vida no se detiene. Varios productos de primera necesidad han subido de precio en poco tiempo. Es decir, estamos frente al peor proceso inflacionario de los últimos doce años. Las políticas neoliberales del gobierno de Guillermo Lasso son las responsables directas del alza de la comida. Las grandes cadenas de supermercados y los intermediarios son quienes se benefician de la inflación.

Por ejemplo, el pan -producto básico en la alimentación de los ecuatorianos- tuvo un alza de 12 ctvs. hasta los 18 y 20 ctvs., respectivamente. En la actualidad, un litro de aceite -dependiendo la marca- alcanza los 6.00 dólares, mismo que en su momento valía 3,90$. Es decir, un aumento de 2.00 dólares por litro de aceite. La papa chola pasó de 20 a 27 ctvs. la libra. El arroz, por su parte, pasó de costar 35 dólares el quintal a 40$, un significativo aumento de 5 dólares. Situación similar ocurre con el queso. En antaño, el queso de mesa costaba 1.50$, ahora borda los dos dólares.

Sin duda, la subida de los combustibles también afecta el precio de la comida. Recordemos que en la actualidad la gasolina Súper borda los 4.66 dólares; el de la Extra 2.55$; y el del Diesel 1.90$. En un país exportador de petróleo resulta inconcebible que los precios de los combustibles se liberen. De hecho, las luchas de Octubre de 2019 apuntaban al mantenimiento del subsidio a los combustibles. Sin embargo, los gobiernos de Moreno y Lasso hicieron caso omiso de los reclamos populares.

Es evidente que el gobierno de Lasso gobierna para los grupos empresariales. Las políticas de precarización laboral han pauperizado a las clases trabajadoras. Según datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC), solo tres de cada 10 trabajadores ecuatorianos tienen un empleo adecuado. Por su parte, el empleo precario se incrementó al 29.5%. La pobreza, según el INEC, alcanza el 27% de la población. En ese estado de cosas, es inconcebible que la comida suba de precio. A sabiendas que la mayoría de la población no cuenta con un empleo digno y, además, los que lo tienen no logran satisfacer sus necesidades básicas. Para ejemplificar este escenario se puede realizar la siguiente operación matemática: la canasta familiar básica alcanza los 800$, sin contar los demás gastos en arriendo, salud y educación. Mientras tanto, el salario básico es de 425$. Por tanto, es evidente que ni siquiera las personas que tienen un empleo adecuado tienen los recursos para suplir sus gastos elementales.

Ante la precarización y el incremento del costo de la vida, es necesaria la indignación y la organización popular. Los grupos oligárquicos y empresariales siguen acumulando capital, mientras que las clases desposeídas se desangran en empleos precarios y trabajando en la informalidad. Además, miles de jóvenes ecuatorianos han decidido abandonar el país, pues las condiciones materiales no prometen un futuro adecuado. Comer, así como hace dos siglos, sigue siendo un privilegio en el país de la miseria. No se dan cuenta los de arriba que la producción de comida es posible gracias a los de abajo. Es deplorable que las clases populares, siendo las creadoras de la riqueza, deban asumir la subida del precio de la comida. Solo quedará preguntarnos, como dice la canción de Quilapayún, ¿Cuándo querrá el Dios del cielo qué la tortilla se vuelva? Que la tortilla se vuelva, que los pobres coman pan y los ricos mierda, mierda…

_____________________________________

Sobre el autor: John Piedrahita es Politólogo por la Universidad Central del Ecuador. Es Magister en Historia por la Universidad Andina Simón Bolívar. Forma parte del equipo editorial de “Ni fu, ni Fa ¡El debate acá!”. Es cofundador de ContraKultura Revista y articulista invitado en Revista Crisis. Trabaja temas relacionados con la comunidad LGBTIQ+ , la Historia Intelectual y la Historia de la Educación.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Anthony Pozo Barrera: "El costo económico del gobierno de Daniel Noboa, la factura del populismo financiero"

  Prometió eficiencia y dejó déficit. Prometió modernidad y entregó improvisación. Prometió cuidar el futuro y comprometió el presente. Ecuador merece un liderazgo que cumpla lo que predica, y no que cobre por sus promesas incumplidas.   Resumen ejecutivo El presente documento analiza los costos económicos, políticos y morales de la administración de Daniel Noboa. A partir de fuentes oficiales y periodísticas, se estima que las pérdidas y gastos discrecionales superan los USD 3.700 millones, equivalentes al 2,5 % del PIB nacional. Las causas principales incluyen la crisis eléctrica de 2024, las importaciones energéticas, los contratos irregulares, las pérdidas del paro nacional de 2025 y la expansión de bonos con fines electorales. El texto argumenta que la gestión de Noboa representa una ruptura ética en el uso del presupuesto público, al convertir el gasto estatal en un instrumento de propaganda y control político más que en un vehículo de desarrollo. Un país conv...

Julio Echeverría: “Condicionamientos estructurales de la crisis actual de la democracia”

Desde la última década del siglo XX, pero más claramente en este primer cuarto del siglo XXI, estamos atestiguando el cierre de un ciclo político, el de la caída de la centralidad del Estado nación. La actual crisis de la democracia solamente puede ser entendida si partimos del reconocimiento de las alteraciones globales que han estado sufriendo los sistemas políticos y las economías nacionales, justamente a partir de la centralidad que asume este fenómeno. Si bien en los últimos años presenciamos la reaparición de tendencias nacionalistas que apuntan a regresar a las lógicas de los Estados y los mercados nacionales, la tendencia de fondo, aquella que marca la estructura de la economía y de su funcionamiento, es innegablemente de carácter global y es posible que se trate de una tendencia que no tenga retorno. Desde inicios de los setenta y ochenta del siglo pasado, con el advenimiento del llamado neoliberalismo, impulsado por Ronald Reagan en Estados Unidos, Margaret Thatcher en Re...

Eric Erazo: La corte constitucional dijo “Malvinas nunca más”

Aún recuerdo con claridad cuando el gobierno de Daniel Nobóa inició una serie de campañas de descrédito absoluto a la Corte Constitucional. Iniciando en su primer momento con un discurso dirigido a la Corte pretendiendo generar en el imaginario colectivo, la idea de que “La Corte Constitucional protege delincuentes” simplemente por el hecho de que la Corte declaró inconstitucionales a leyes propuestas de manera errada, por el mecanismo equivocado y sin justificación de fondo para su emisión. Luego a eso le agregaron la idea de que supuestamente son correistas cuando en realidad varios de ellos a lo largo de su trayectoria se han mostrado críticos con el ex presidente Rafaél Correa Delgado. Posterior a esa serie de acusaciones, las leyes de Noboa pretendieron imponer un control político totalmente a la Corte Constitucional que personalmente me alarmó al punto que escribí “En defensa de la Corte Constitucional” donde pretendí exponer argumentos para evidenciar la importancia del rol de l...